Viñateros buscan sobrevivir al granizo… y la bicicleta

19 noviembre, 2018 0 Por admin

La devastadora tormenta de la semana pasada en Alvear resucitó la cíclica necesidad de asistencia de los productores. Esta vez, sin embargo, salir adelante se les complica más allá de lo climatológico por la gimnasia financiera que opera en desmedro de la producción.
Al desastre que dejó la granizada del fin de semana pasado en Gral. Alvear le siguió, de inmediato y ya de manual, la palabra “asistencia”.
Una descomunal manga de piedra afectó unas 6.000 hectáreas de cultivos, una superficie mayor a toda la Ciudad de Mendoza, y que representa la mitad de la producción para el departamento.
La tormenta y el drama
Los aviones antigranizo se lanzaron con todo su poderío sobre las nubes, pero eso solo alcanzó para amortiguar un poco el desastre que dejó el fenómeno. “Trabajamos con 14 horas de vuelo entre tres aviones que usaron toda su pirotecnia. Fue una tormenta nocturna con dificultades para operar porque estaba muy alta, a más de 14.000 metros, pero lo hicimos con todos los radares y pilotos disponibles”, dice el subsecretario de Agricultura y Ganadería de la provincia, Alejandro Zlotolow, al rememorar la “tormenta perfecta”.
Para los productores afectados -casi 1.000 según datos preliminares-, la granizada representó una estocada letal en un contexto económico complicado. Por ello la pregunta es: ¿cómo seguir adelante?
“Tenemos un 19 líneas de crédito operando de manera simultánea en subsidios y financiamiento, lo cual es histórico», señala Zlotolow.
Zlotolow destaca una buena noticia en medio del drama: casi el 70% de las hectáreas afectadas (unas 4.000) están protegidas por el seguro agrícola el cual, si bien no alcanza para cubrir la totalidad del daño, es un espaldarazo que ayuda a ponerse de pie. “Además por primera vez se paga en marzo”, resalta el funcionario en referencia a la ley sancionada durante la actual gestión, que así lo prevé. En contraste, recuerda que en gestiones anteriores la asistencia se pagaba tarde e, incluso, a veces, nunca. A esto se suman otros esfuerzos estatales como la ley de Emergencia, que otorga beneficios impositivos y alivia compromisos ante Irrigación, entre otros.
Millones que nunca alcanzan
El Estado habrá aportado $200.000.000 para subsidiar el 80% del seguro, a lo que se suman otros $100.000.000 por la lucha antigranizo. Esto totaliza $300.000.000 solo en estos dos conceptos.
Sin embargo para el productor “la situación sigue siendo complicada como siempre”, comenta la presidenta de la Asociación de Productores del Oasis Este de Mendoza. Ya fuera de lo climático, reseña que el sector ha vuelto a épocas “más complicadas que antes por el fantasma del sobrestock”. “Nunca se sabe con exactitud si sobra o no vino, y ahora algunas bodegas dicen que no van a comprar uva”, dice.
LA PRODUCTORA GABRIELA LIZANA ADVIERTE SOBRE LOS PROBLEMAS DE COSTOS Y FINANCIAMIENTO PARA LEVANTAR LA COSECHA.
En su lectura, con la turbulencia financiera de este año se desbocó la bicicleta financiera que “siempre ha existido” en el sector, pero que ahora “se ha hecho explícita”. Lo grafica con el ejemplo de los créditos para cosecha y acarreo, cuyos montos y plazos no están aún definidos. Con esta incertidumbre, la alternativa podría ser un adelanto de fondos de las bodegas, como se estila… o estilaba. “Hoy el bodeguero que tiene algo de plata, en lugar de adelantársela al productor para cosecha, la va a meter al banco por los intereses que da; y si le adelantan al viñatero con la especulación financiera que hay va a pedir intereses impagables”, comenta. “Obviamente que algo que se hace siempre es pagar tarde al productor y tener la plata en el banco”, comenta Lizana.

Ley contra el folklore que se desmadró
La productora relata además que de un tiempo a esta parte importantes bodegas han pagado menos de lo acordado con los viñateros, y con cambios también en los plazos. “Es una situación de actos comerciales desleales que se han tomado como normales”, lamenta.
Desde el Gobierno, Zlotolow admite que ha habido cambios de conducta comerciales perjudiciales, pero se esperanza en la pronta sanción de la Ley de Contrato de Productores, que ya tiene media sanción en la Legislatura. “Es una ley que apoyamos mucho porque permite tres cosas: registrar los contratos con el establecimiento del precio, condiciones de pago acordadas (financiación , plazos de pago) y las condiciones de la producción a entregar”, detalla el funcionario.
Los tradicionales acuerdos productor-industrial se han vuelto «desleales» y buscan darles un marco legal.
En resumen, la herramienta legal convierte el tradicional acuerdo productor-bodeguero, en un contrato de compra-venta legalmente sellado.
Lizana concede que “la ley es interesante”. Sin embargo es aún escéptica sobre su efecto: “Para mí le falta un Código de Buenas Prácticas Comerciales, porque si te ponen cláusulas abusivas, ¿de qué sirve?”. “Además es un contrato de compraventa de uva, ¿pero qué pasa como ahora, que las bodegas dicen que no nos van a comprar?”, acota.
Más allá del destino legislativo de los acuerdos productor-industrial, Zlotolow cree que, al menos desde lo que incumbe al Estado, se ha puesto toda la carne al asador en esta gestión para que los sectores primarios y agroindustriales puedan crecer. “Tenemos un 19 líneas de crédito operando de manera simultánea en subsidios y financiamiento, lo cual es histórico”, detalla.
Esto incluye programas para diversos fines, como la compra de malla antigranizo, la optimización de riego, eficiencia energética, y reconversión vitivinícola, entre otros, muchos de ellos a tasa 0 y con varios meses de gracia. Un verdadero unicorno en tiempos de tasas privadas al 70%.
El funcionario asegura que hay mucho interés de los potenciales destinatarios de los créditos y es allí donde su visión converge de pleno con la de Lizana: “Los productores tienen ganas de trabajar, y empujan fuerte para avanzar pese al contexto”.

AUTOR: CRISTIAN AVANZINI
NOTA PUBLICADA EN MDZ: HTTPS://WWW.MDZOL.COM/OPINION/VINATEROS-BUSCAN-SOBREVIVIR-AL-GRANIZO…-Y-LA-BICICLETA-20181116-0160.HTML